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99 Aniversario // El Universal

septiembre 30th, 2015
Los dos Charlies

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En los años 20, dos Carlos publicaron para EL UNIVERSAL ILUSTRADO:   Carlos Noriega Hope y Charles Spencer, mejor conocido como ‘Chaplin’. Éste último publicó un texto autobiográfico

Juan Carlos Gómez

No cabe duda que EL UNIVERSAL ILUSTRADO contó con varias de las mejores plumas de la historia, no sólo periodísticas sino literarias.  Uno de ellos fue Carlos Noriega Hope, quien entre diciembre de 1919 y marzo de 1920 viajó a Hollywood para escribir  sobre la nueva industria del cine.

Entre todos los encuentros que Noriega Hope tuvo en su paso por la ‘Ciudad de los Sueños’, quizá no hay otro más memorable (y breve) que el que sostuvo con ‘Chaplin’, el efímero momento pasó a la historia en EL UNIVERSAL ILUSTRADO.

Charles Spencer, el humorista nacido en Londres en abril de 1889 y que sería mejor conocido como “Charles Chaplin”, enmarcó las páginas del semanario en dos ocasiones por demás destacable.

Al menos en el sentido de fama y riqueza, Spencer era algo así como el Robert Downey Jr. de sus tiempos, una verdadera superestrella de las mejores pagadas de Hollywood, quizá no es casualidad que en 1992, Downey interpretara al mismo ‘Chaplin’. Este comparativo nos puede dar idea de lo importante que fue en 1920 tener un texto completo del llamado “Rey del Cinema”, descifrándose a sí mismo en la edicion de esta casa editorial.

Su hermetismo era tal que W.R. Smith, quien representaba a diversos medios  londinenses, pretendiendo disuadir a Noriega Hope de cualquier intento por contactar a su connacional, le sentenció que cualquier encuentro sería imposible, pero más pronto que tarde se daría cuenta de su error.

El mismo Noriega Hope describe con una lucidez atinadísima el por qué el reportero inglés terminaría ahogándose con sus palabras. “Chaplin quiso demostrarme de esta manera que, a pesar de la propaganda anti-mexicana, tenía simpatías por México, y en cambio negó a Mr. Smith la entrevista o la ‘simple vista’, porque al fin y al cabo era uno de tantos súbditos de Su Majestad Británica”.

Descripción del mágico encuentro

El mágico momento fue descrito a detalle en una cuartilla enviada a EL UNIVERSAL ILUSTRADO, “acerca de la impresión producida en mi espíritu por el simple contacto de los dedos chapilianos”, y más tarde se integró en su libro,  El mundo de las sombras: El cine por dentro y por fuera, en el cual retomó sus reportajes hollywoodenses y que, constituyen el primer compendio mexicano de cine.

Aunque a Noriega sólo se le permitió estrechar la mano del ícono del cine y sentir los dedos “chapilianos”, como él mismo los definiría, el medio para el cual trabajaba, y que posteriormente dirigiría, se vistió con  letras igualmente “chapilianas” enmarcando la importancia de la revista en el marco cultural del país.

En junio de 1920, el actor británico publicó unas palabras en EL UNIVERSAL ILUSTRADO apuntando los hechos más relevantes de su vida.  “Qué lejos está eso”, escribió Charles respecto a sus inicios en el cine, una industria a la cual, curiosamente, no le veía la menor oportunidad de desarrollo.

Años más tarde, tras su éxito, describiría al consorcio del celuloide como “el mayor pulpo del mundo  (…) un gigantesco monstruo de 100 cabezas y de mil brazos capaz de extenderse por el universo entero”.

Chaplin recuerda sus inicios

Con cierto dejo de nostalgia en sus palabras, Chaplin escribe cómo la compañía Keystone lo acogió, forjó y dio la libertad de madurar ideas propias.

Con la misma añoranza describe el “vaudeville grotesco de Fred Karno, titulado ´Una noche en un music-hall de Londres” como su primer contrato profesional por la cantidad de “10 libras por semana”.

Esa ‘grotesca’ comedia fue el origen de Chaplin (el personaje), pues Chaplin (el actor) interpretó a un vagabundo vacilante que arrastraba los pies y daba saltos con una pierna, “recuerdo que yo pescaba una sarta de salchichas con mi bastón, que el carnicero me perseguía hasta echarme de la pantalla”, explica en su escrito a este semanal.

Curiosamente, su caminar que tanto divertía provenía de la observación, en su juventud, de un tratante en caballos a quien imitaba para divertir a sus verdaderos amigos.

Luego de ello, describe, comenzó un verdadero análisis de los efectos que su bohemio personaje tenía en la audiencia,  concretando un verdadero “catálogo mental” de los gestos más hilarantes a los que se les iban sumando más ideas, “los pantalones demasiado largos son un resultado de esta observación, así como el corto chaquet con faldones diminutos”.

Así nació Chaplin, con el fruto del trabajo arduo y del azar, dando origen a un personaje inmejorable. “Chaplin dejaría de ser Chaplin si apareciese en la pantalla con actitudes nuevas y variadas con demasiada rapidez”, explica en sus propias palabras el comediante quien también, quedó marcado con características inflexibles, “soy un prisionero de mi reputación”.

Este argumento, llevaba detrás el impulso de la experiencia, pues explica: “una vez cometí el error de presentarme tal y como soy, al natural, con mi traje de calle. Produje un efecto tan deplorable, que no lo olvidaré jamás”.

De 10 libras pasó a 25, luego a 30 y los aumentos no se detuvieron; de ahí firmó un contrato con la empresa Essanay, donde representaba 12 obras al año por 134 mil libras, y aunque reconoce que en los inicios del cine “no había nada que no pareciese maravilloso” también aclara con solemnidad: “yo no carecía de mérito”.

Con tanto humor en sus letras como en la pantalla, el comediante explica que no se convencía de que valía tanto dinero y que incluso pensó en donar a instituciones benéficas parte de la fortuna, “pero no tardé en convencerme de que me había alarmado tontamente; todas las instituciones benéficas llevaban las señas de mi casa”.

¿Qué habría pasado si Spencer jamás hubiera visto a ese hombre cuyas lesiones le daban el peculiar caminar que después adoptaría Chaplin? “Seguiría trabajando por 20 libras a la semana”, refiere  el actor como despedida en el histórico texto en EL UNIVERSAL ILUSTRADO  dejando huella de su paso por el Gran Diario de México.