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99 Aniversario // El Universal

A través de su lente, captó los primeros acontecimientos de la postrevolución que El Gran Diario de México ofreció a sus lectores; sus imágenes se convirtieron en los esbozos del fotoperiodismo de EL UNIVERSAL.
Muñana registró la inhumación del cadáver del Caudillo del Sur y el fusilamiento del general Fco. P. de Álvarez

Por: Aída Castro/CIDAU-Hemeroteca
aida.castro@eluniversal.com.mx

Carlos Muñana era considerado uno de los mejores fotógrafos de la prensa. Originario de Guadalajara, en donde vivía su esposa y sus dos hijos, llegó solo a la ciudad de México en 1909. “Aquel hombre bajito, siempre acompañado de su cámara, iba y venía por la ciudad y por los campos; trayendo la imagen que debía multiplicar la rotativa. Tenía una profunda intuición periodística”, así se expresó el periodista Jacobo Dalevuelta acerca del trabajo del primer reportero gráfico de EL UNIVERSAL.

Además de retratar los grandes acontecimientos de la vida nacional, se desempeñó como redactor de las páginas de EL UNIVERSAL y antes trabajó para los diarios El Heraldo, El Imparcial y El Monitor. A Muñana, dice Dalevuelta, siempre se le hallaba dispuesto a cualquier hora del día o de la noche, como un soldado sobre las armas para recoger la nota gráfica del día donde se encontrase, así en los campos de batalla, como sucedió con la muerte de Emiliano Zapata ocurrida el 10 de abril de 1919.

En la edición del 14 de abril de 1919 fueron publicadas las imágenes de Muñana y éstas daban cuenta de cuando las tropas del general Pablo González lograron un éxito en su campaña contra el Caudillo del Sur y los soldados del Coronel Jesús Guajardo, haciéndole creer que se rebelaban contra el gobierno de Venustiano Carranza llegaron hasta el campamento de Zapata, a quien sorprendieron derrotándolo y dándole muerte.

Innumerables fueron los sucesos que registró Muñana con la lente de su cámara, por lo que mencionaremos los más trascendentes que se publicaron antes de que partiera a la ciudad de Nueva York. En los tiempos posteriores a la Revolución Mexicana, EL UNIVERSAL como testigo de la historia envió al fotógrafo a cubrir el fusilamiento del General Francisco P. Álvarez, opositor al gobierno de Carranza, ocurrido el 21 de abril de 1919.

28 septiembre 1949 PP 2da sección

Muñana retrató aspectos de la primera Conferencia de Gobernadores en el edificio del Automóvil Club, en la que participaron 15 mandatarios, realizada el 6 de febrero de 1920; también captó imágenes de los daños provocados por los intensos sismos registrados en Veracruz en enero de 1920, que dejó varios municipios afectados y más de dos mil víctimas.

En 1920 y en compensación a su esfuerzo, EL UNIVERSAL lo envió a la ciudad de Nueva York para que aprendiera allí nuevos procedimientos y conociera el sistema de cromograbado; sin embargo, Muñana llegó enfermo a la Gran Manzana y fue internado en el Hospital Francés de aquella ciudad, el diagnóstico fue pulmonía aguda, de la cual ya no pudo sanar. El fotógrafo murió el lunes 22 de marzo de 1920 y su cuerpo fue embalsamado en la agencia funeraria de Franck E. Campbell para posteriormente trasladarlo en barco al puerto de Veracruz y de ahí llevado a la Ciudad de México. Sus funerales se realizaron en la capilla ardiente en la redacción de EL UNIVERSAL.

El día de su muerte Dalevuelta lo recordó con estas palabras: “Muñana era un hombre de esos a quienes se les adivina a primera vista que son buenos. No podía ser de otra manera un artista, un señor artista como lo fue”. Varios periódicos destacaron su trayectoria. “Carlos Muñana fue un hombre entendido en su profesión; se distinguió siempre por su gusto artístico y por su laboriosidad”, publicó Excelsior. “Fue Muñana uno de los mejores fotógrafos de prensa que hemos tenido. Poseía esa rara y alta virtud: sabía amar su oficio”, expresó El Demócrata.